
El oso panda está en peligro crítico de extinción; la especie está
muy localizada. Con 1.600 viviendo en las selvas y 188 en cautiverio
(estadísticas 2004 - 2005), reportes demuestran que la cifra de pandas
viviendo en libertad va en aumento.
El oso panda es el símbolo de WWF (Fondo mundial para la
protección de la naturaleza) desde 1961.
El principal alimento del panda es el bambú, aunque también se alimenta
de plantas como el lirio, raíces, bulbos y huevos y otros animales tales
como roedores y algunas aves además de otros pequeños mamífero. Es un
buen trepador, aunque rara vez se le ve en los árboles. Se adapta a la
cautividad y gracias a su pelaje soporta fácilmente las condiciones
invernales de su hábitat.
Nombre Científico: Ailuropoda melanoleuca
Familia: Úrsidos
Orden: Carnívoros
Clase: Mamíferos
ALIMENTACIÓN
El mundo del bambú

De carnívoro a vegetariano
El oso panda es un carnívoro, pero ha sufrido una readaptación
drástica (como sus poderosos molares o su sexto dedo) para poder
sobrevivir sólo con hojas de bambú. Suele acercar el tallo con una pata
delantera para, con la otra, mondarlo arrancando varias hojas, reunirlas
y morderlas juntas. Pese a estas adaptaciones, su sistema digestivo
sigue siendo de carnívoro, por lo que sólo puede digerir un 17% de la
materia que ingiere, mucho menos que los herbívoros normales y, sobre
todo, que los rumiantes, que llegan a digerir el 80%. Ello, unido al
poco valor nutritivo del vegetal comparado con cualquier dieta de
carnívoro, hace que tenga que ingerir grandes cantidades de bambú. Los
machos adultos, que son mayores que las hembras, pueden llegar a ingerir
hasta 18 kg diarios para cubrir sus necesidades energéticas.
Comer y dormir
Normalmente, el oso panda dedica entre 10 y 12 horas diarias a
comer, pero si el poder nutritivo de la planta es mínimo y sus
necesidades altas, puede necesitar más de 14 horas para saciarse.
Después de dormir lo imprescindible, se levanta nuevamente con hambre,
de manera que no hace otra cosa que comer y dormir. Según la estación
del año, prefiere devorar hojas y brotes tiernos o bien tallos duros y
leñosos. El oso panda en invierno no hiberna, por lo que no puede dejar
de comer: debe seguir vagando por el bosque nevado y busca mejor clima a
menor altitud. Por ello, cambia la especie
HABITAT

de bambú, ya que en los
pisos alpinos abunda sobre todo Sinarundinaria fangiana, mientras que a
menor altura domina Fargesia spathacea. La presencia de varias especies
en su territorio es muy favorable para el panda porque, además de dejar
descansar a unas mientras come otras, la garantiza comida cuando una
especie florece, pues todos los bambúes mueren después de producir
flores.
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